Con esto de la astrología no te puedes aburrir. Cuando te cansas de mirarte el ombligo y ves que todo está en orden, apetece mirar el mundo, y la carta del cielo de la lunación es un buen «mirador» del mundo. -Me voy a París. ?¿Te vienes? -Allí tengo al menos una buena amiga que me entenderá.

Abro la caja, cojo el reloj de la lunación, que ya llevamos varios días mirandolo, y programo para París. Se despliega el Air Bag de la alfombra y allá que nos vamos.

Hay un poco de nubes que no deja ve muy bien lo que ocurre en las calles de París. Voy a abrir el reloj de bitácora de la alfombra mágica, que no es otra cosa que la carta del cielo de la lunación caculada para París, a ver que se ve de especial que no ocurra en otros lugares. -Programo, la máquina hace el cálculo, y estos son los resultados:

¡Vaya por Dios! Ya se ha incrustrado el Parte arábigo de los Trastornos Mentales en la lunanción de París. ¿Y ahora qué?

-De momento nada. Vamos a reflexionar. El Parte arábigo de los trastornos mentales se extrae del arco de separación entre la Luna y Urano y se añade al Ascendente, o al revés. Este Parte arábigo moderno es extremadamente fácil de entender, basta con imaginar lo que puede ocurrir cuando Urano llega por atacir a la Luna o al revés, si no lo sabes te lo imaginas como una cuba de agua a la que le meten un cable conectado de alto voltaje, lo menos que le pasa al agua es que se calienta. Aquí la Luna no es el agua de una cuba sino el pueblo parisino, bueno, el pueblo, pero no todo el pueblo, una parte del pueblo, lo que antiguamente se llamaba el populacho, los de la toma de la Bastilla y la Guillotina, que ahora se aprovechan de ellos los demócratas del populismo para hacerse con el poder. Populacho se le llama a la gente humilde cuando está cabreada. -A mi como no me leen, no creo que se enfaden.

El caso es que en este mes de agosto y parte del mes de septiembre, en Paris se ve trastorno social en las calles, mogollón de personal, reflejado por ese Júpiter en la III, padeciendo un trastorno mental colectivo, a causa de la influencia del Parte arábigo de los trastornos mentales que está encima de Júpiter en París. ¿Arde París?

Mercurio, como todo el mundo sabe, representa la lógica, la razón, el diálogo y la capacidad de comunicarnos. La deidad de Mercurio, a la hora de «poseer» a los humanos -algo que hacen con harta frecuencia estos demonios- elige preferentemente a los jóvenes, y también «posee» la mente de los profesores, los intelcctuales, los que van de listos y tienen «piquito de oro», los periodistas, los comentaristas y los picapleitos, los ladrones y los comerciantes, todos son del «combo de Mercurio».

Todos «trastornados», así como lo oyes, y los «guiris» que pasean por París también, todos enloquecidos. -Eso es lo que se traduce de esta partitura, ahora falta ver las escenificaciones pertinentes de un París trastornado. Le preguntaré a mi amiga Norma para que nos vaya contando.

¿Se notará la euforia de ser la nueva sede de JJOO? Se ha escuchado la Marsellesa hasta desde el espacio.

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