Por más que quieran tener mucho protagonismo en Francia a causa de las elecciones presidenciales primarias, que ya se sabía quienes iban a ser los candidatos para la segunda vuelta. Ya sabemos que Macron ha superado el 28% de los votos mientras que Marie Le Pen apenas supera el 23%. Más o menos lo que estaba previsto. En la segunda vuelta se verán las caras, y de eso hablaremos en otro momento. Aparte de Francia el protagonismo mundial lo sigue teniendo la guerra de Ucrania; David contra Goliat.

Lo que está ocurriendo en Ucrania es lo peor que le puede ocurrir a un país. Una guerra despiadada donde además de miles de combatientes, está siendo masacrada la población civil, ya se habla de crímenes de guerra que no prescriben nunca.  -Información sobre este tema la tenemos en todos los medios de comunicación.

Lo que no nos pueden contar lo chicos de la prensa es el modo en que desarrollará la guerra en los próximos días y semana.

Para analizar este tipo de asuntos los astrólogos de la antigüedad usaban el reloj de los 30, un reloj perdido como tantas otras técnicas astrológicas a causa de nuestra expulsión inquisitorial de los centros de enseñanza universitarios que existieron hasta el siglo XVI.  –Hemos vuelto y ahora no nos pueden expulsar de ningún lugar, porque estamos en medio de la calle.

El ciclo de los 30 años nace de la conjunción de Marte y Saturno en el signo de Cáncer, donde ambos planetas están en mal “Estado Cósmico” y dan por ello lo peor de sí, y se lo conoce como el reloj de las malas horas o el de las “enhorasmalas” y es el que se utiliza para analizar los asuntos sumamente desagradables y dañinos como son las guerras.

Quienes conocen un poco de astrología, saben que en cualquier carta del cielo, ya sean ciclos sociales o cartas del cielo personales, que los “planetas angulares” tienen mayor protagonismo que ningún otro planeta de ese cielo. Y el ángulo del Ascendente es el más importante de todos.  Con esta premisa vamos a observar y poner en hora el reloj de las “malas horas” para la capital de Ucrania, que es el lugar del mundo donde se están viviendo “malas horas” y hay motivos más que sobrados para dale la “enhoramala” a quienes son los únicos responsables de las matanzas de civiles de esta guerra.

 

En la carta del cielo del ciclo de Marte y Saturno en Cáncer del año 2004 y que tendrá vigencia hasta el 2034, la conjunción de los “malages” -malos ángeles, en lenguaje romaní ibérico- se sitúan en el mismo grado del Ascendente en Kiev, la capital de Ucrania, que está siendo invadida y atacada de la manera más cruel posible por parte del gobierno ultra nacionalista instalado en Rusia.

Al poner en hora el reloj para Ucrania, se observa que el atacir de la mala conjunción de Marte y Saturno, ya está saliendo de la Casa VIII, el escenario de las matanzas de todo tipo, al mismo tiempo se aleja de la oposición con la Luna, representadora de la población civil, que ha sido salvajemente asesinada y masacrada por grupos de militares alcohólicos o enloquecidos del ejército ruso, coincidiendo con el recién pasado atacir de la maléfica conjunción desde la Casa VIII, lo que da para pensar que las matanzas de civiles están llegando a su punto final.

El atacir de la conjunción de Marte y Saturno comienzan a caminar por la cúspide de la Casa IX, el escenario de todo lo que ocurre en los lugares aledaños a la frontera de un país, y eso refleja el movimiento de tropa rusas en los límites de la frontera de Ucrania. No creo que tengan capacidad bélica para retomar el territorio ucraniano de dónde han sido expulsados a la fuerza.  Lo bueno que tienen los grandullones es que hacen mucho ruido al caer.

Y sí, todo parece indicar que va a continuar la desigual guerra entre Rusia y Ucrania, solo que, a partir de ahora, posiblemente estará más centrada la destrucción y la guerra en los límites del país, en la frontera, donde puede perder la vida miles de combatientes rusos enviados a la muerte por el nuevo führer europeo.

-Una pena de mundo, una pena de gente, una lástima muy grande que ocurran cosas así a causa de las decisiones de una sola persona.  Eso es lo que tiene cuando en un lugar se instala un partido único y asume el poder a perpetuidad un dictador disfrazado de demócrata.  Siempre es lo mismo, nada va  a cambiar.  Y espérate tú que no se despierte el gigante chino y se trague a Taiwan.

 

 

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